Día Internacional de la Salud Sexual

4 Sep 2019 | Contenidos

Desde el 2010, el 4 de setiembre se considera el Día Internacional de la Salud Sexual. Esta jornada surge por iniciativa de la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS, por sus siglas en inglés) [1] para concientizar sobre los derechos sexuales, que son derechos humanos relacionados con la sexualidad.

¿Qué es la sexualidad? 

Es una fuente de placer y bienestar en sí misma. Basada en el sexo, incluye al género, las identidades de sexo y género, la orientación sexual, el erotismo, la vinculación afectiva, el amor y la reproducción. Se experimenta o se expresa en forma de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, actividades, prácticas, roles y relaciones. La sexualidad es el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos o espirituales [2]. Por lo tanto, se entiende por salud sexual al estado de bienestar físico, psicológico y sociocultural relacionado con la sexualidad, que requiere un enfoque positivo, donde los derechos sexuales sean respetados, protegidos y ejercidos en un entorno libre de coerción, discriminación y violencia [3]. En la declaración de la WAS del 2014 se reconoce expresamente que las orientaciones sexuales, las identidades y expresiones de género y las diversidades corporales de las personas requieren la protección de los derechos humanos, teniendo como principio que el ejercicio de todo derecho humano implica respetar los derechos de les otres.

Derechos sexuales

Los derechos humanos relacionados con la sexualidad incluyen:
  • Acceso a una asistencia en salud reproductiva de calidad.
  • Poder buscar, recibir y compartir información sobre sexualidad con otres.
  • Educación sexual de calidad.
  • Autonomía e integridad del cuerpo.
  • Elegir libremente los vínculos sexoafectivos.
  • Decidir ser sexualmente active o no.
  • Acceso al grado máximo alcanzable de salud, incluyendo la salud sexual, que comprende experiencias sexuales placenteras, satisfactorias y seguras.
  • Mantener encuentros sexuales con consentimiento.
  • Matrimonio consensuado.
  • Poder decidir tener o no un hije, cuándo y cómo.
  • Derecho a buscar una vida sexual satisfactoria, segura y plena [4].
  • No podemos perder de vista que los factores que interactúan sobre la sexualidad son múltiples y complejos. Un enfoque construccionista de la sexualidad explica a las prácticas sociales en relación con el cuerpo y a la sexualidad como un hecho político, que depende de lo histórico y es influenciado por lo sociocultural. Se plantea a las relaciones de poder como parte de la producción de lo que es considerado normal o anormal, permitido o prohibido. El modelo hegemónicode la sexualidad, construido como el “más válido”, opera en el imaginario social, aunque no necesariamente coincide con la realidad. El modelo es aprendido por las personas y produce y reproduce desigualdades. Se trata de un modelo heterocentrado, reproductivo, falocéntrico, coitocéntirco, productivista, genitalizado y adultocéntrico, que regula y categoriza los vínculos afectivo–sexuales [5]. La identidad sexual es parte de la identidad global, lo que incluye la manera en que se identifica cada persona (como hombre, mujer o una combinación de ambos) y la orientación sexual [4]. La orientación del deseo hace referencia al tipo de estímulos hacia los que las personas nos sentimos atraídas sexualmente, hacia los que se dirige nuestro interés sexual y con quienes tenemos o deseamos tener conductas sexuales. Cualquiera de las orientaciones del deseo supone una manera legítima y saludable de vivir la sexualidad.Desde cualquier orientación sexual podemos resolver nuestras necesidades afectivas, sexuales y relacionales [6]. Plantear una salud sexual con perspectiva de género, en pos de una vida sexual satisfactoria, segura y plena, implica asumir las diferencias que hacen únicas a las personas, sin que estas sean utilizadas para justificar las injusticias en la distribución del poder y los recursos.

    Referencias:

    1. diamundialsaludsexual.org 2. Educación para la sexualidad con bases científicas: Documento de consenso de Madrid. Recomendaciones de expertos. Junio 2011. ISBN: 978-0-9852502-1-8 3. Organización Mundial de la Salud. Who.int. 4. Declaración de los derechos sexuales por la WAS proclamada en el 13er Congreso mundial de sexología en España 1997, revisada, modificada y aprobada en el Consejo Consultivo de WAS marzo 2014.Declaración de los derechos sexuales 2014. www.worldsexology.org 5. Sexualidad y diversidad sexual. Guía para profesionales de la salud. Uruguay, Diciembre 2015. ISBN.: 978-9974-0-1323-0 6. http://www.mysu.org.uy/haceclick/folletos/03-la-orientacion-sexual.pdf